Menos antibióticos, mejor adherencia: una nueva estrategia frente a las infecciones urinarias
Las infecciones de vías urinarias son una de las causas más frecuentes de consulta y prescripción de antibióticos en mujeres. Sin embargo, el tratamiento actual exige algo más que elegir un antimicrobiano: es necesario confirmar la indicación, favorecer la adherencia y prevenir nuevas recurrencias.
La meta no es dejar de utilizar antibióticos, sino emplearlos de manera más precisa. Esto implica evitar tratamientos innecesarios, seleccionar esquemas sencillos y eficaces, y acompañar el manejo con estrategias preventivas.
No todo síntoma urinario es una infección
La disuria, la urgencia y la polaquiuria suelen asociarse con cistitis, pero también pueden presentarse en síndrome genitourinario de la menopausia, vulvovaginitis, uretritis, vejiga hiperactiva, litiasis o cistitis intersticial.
Por ello, antes de iniciar un antibiótico debe evaluarse el contexto clínico. El urocultivo es especialmente útil en mujeres con infecciones recurrentes, embarazo, síntomas atípicos, falla terapéutica o sospecha de infección complicada.
Fosfomicina en dosis única: eficacia y simplicidad
En la cistitis aguda no complicada, la adherencia puede influir directamente en el resultado terapéutico. Los esquemas de varios días aumentan la posibilidad de olvidos, errores en los horarios o suspensión anticipada cuando los síntomas comienzan a mejorar.
La fosfomicina, administrada en dosis única de 3 g por vía oral, concentra el tratamiento en una sola toma y facilita el cumplimiento completo.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 por Verma y colaboradores incluyó 22 ensayos clínicos aleatorizados. Los autores encontraron que la fosfomicina en dosis única presentó una eficacia clínica y microbiológica comparable con otros antibióticos utilizados en mujeres con infecciones urinarias no complicadas, sin diferencias significativas en la frecuencia de eventos adversos. Estos hallazgos respaldan su uso como una alternativa eficaz, segura y práctica en pacientes correctamente seleccionadas.
Adherencia y uso racional de antibióticos
La simplicidad del esquema no debe confundirse con uso indiscriminado. Ningún antibiótico está completamente exento de seleccionar resistencia, incluida la fosfomicina. Para preservar su eficacia es importante evitar tratamientos empíricos repetidos, considerar antecedentes de urocultivos y revisar los patrones locales de sensibilidad bacteriana.
La fosfomicina oral está indicada principalmente en infecciones urinarias bajas no complicadas. No debe utilizarse como tratamiento único ante fiebre, escalofríos, dolor lumbar, vómito o sospecha de pielonefritis, debido a su limitada penetración en el tejido renal.
Durante el embarazo puede considerarse en casos seleccionados de bacteriuria asintomática o cistitis, siempre con valoración médica y de acuerdo con los resultados del urocultivo.
Prevenir la siguiente recurrencia
El antibiótico puede resolver el episodio agudo, pero no necesariamente modifica los factores que favorecen la repetición de las infecciones.
En mujeres con recurrencias es recomendable integrar medidas como hidratación adecuada, micción frecuente, identificación de episodios relacionados con la actividad sexual, tratamiento del síndrome genitourinario de la menopausia y confirmación microbiológica de los nuevos eventos.
Las estrategias no antibióticas también pueden desempeñar un papel complementario. Las proantocianidinas (PAC) del arándano interfieren con la capacidad de Escherichia coli para adherirse al urotelio. Una revisión Cochrane publicada en 2023 encontró que los productos de arándano pueden disminuir el riesgo de infecciones urinarias sintomáticas y confirmadas por cultivo en mujeres con antecedentes de recurrencia.
Además, las formulaciones que combinan L-metionina, vitamina C, proantocianidinas de arándano y ácido fítico proponen un abordaje multimodal:
L-metionina
Favorece la acidificación del medio urinario
Vitamina C
Proporciona acción antioxidante y apoyo sobre el entorno urinario
Proantocianidinas
Dificultan la adherencia bacteriana al urotelio
Ácido fítico
Aporta actividad antioxidante, quelante y potencial antibiofilm
Estas medidas no sustituyen al antibiótico durante una infección activa, pero pueden incorporarse entre episodios para disminuir recurrencias y reducir la exposición repetida a antimicrobianos.
Una estrategia en dos tiempos
El manejo integral de las infecciones urinarias puede contemplar dos momentos:
Durante el episodio agudo: confirmar el diagnóstico, seleccionar un antibiótico adecuado y facilitar el cumplimiento completo.
Entre episodios: identificar factores predisponentes, corregir alteraciones urogenitales e incorporar estrategias preventivas no antibióticas.
El enfoque más actual no consiste únicamente en tratar la infección presente, sino en reducir la probabilidad de que aparezca la siguiente.
Referencias
- Verma T, Manhas GS, Manhas RS. Efficacy and Safety of Single-dose Fosfomycin for Uncomplicated Urinary Tract Infection in Women: Systematic Review and Meta-analysis. J Midlife Health. 2025 Apr-Jun;16(2):124-136.
- Williams G, Hahn D, Stephens JH, et al. Cranberries for preventing urinary tract infections. Cochrane Database Syst Rev. 2023;11:CD001321.
- American College of Obstetricians and Gynecologists. Urinary Tract Infections in Pregnant Individuals. Clinical Consensus. 2023.
- Gupta K, Hooton TM, Naber KG, et al. International clinical practice guidelines for the treatment of acute uncomplicated cystitis and pyelonephritis in women. Clin Infect Dis. 2011;52:e103-e120.
NOTICIAS SIMILARES
Cuatro mecanismos, un mismo objetivo: una nueva perspectiva para el cuidado del tracto urinario
Micronutrimentos, epigenética y biohacking: complejo B y zinc como reguladores de la salud celular, cerebral y materno-fetal
Suplementos “epigenéticos”: qué puede sostener la evidencia y qué no