De GinExeltis

Probióticos y su acción directa sobre células cancerígenas en cérvix

Probióticos y su acción directa sobre células cancerígenas en cérvix

El cáncer cervical es el tumor maligno más frecuente del tracto reproductivo femenino y alrededor de 300,000 mujeres mueren cada año por cáncer cervicouterino. La infección por virus de papiloma humano (VPH) puede destruir el balance micro ecológico y reducir el número de lactobacilos, incrementando la adhesión y colonización de la microbiota patógena. Esto conlleva a la replicación al alza del virus y promueve la neoplasia intraepitelial cervical. En un estudio publicado en 2013, Gao y colaboradores fueron los primeros en describir sistemáticamente la relación entre la microbiota vaginal y la infección por VPH, encontrando una alta diversidad en las bacterias vaginales en las mujeres portadoras de VPH. En 2021, Di Pierro y colaboradores demostraron por primera vez que los Lactobacillus curlicus por vía oral podrían cambiar el estado de comunidad microbial e incrementar la depuración de VPH. 

Está demostrado que los cambios en el microambiente cervical promueven la persistencia de infección por VPH de alto riesgo y por tanto favorece el desarrollo de las lesiones cervicales precancerosas. Los Lactobacillus activan el sistema inmune para inhibir la proliferación de tumores malignos al secretar varios metabolitos antitumorales, incluyendo los polisacáridos fosforilados y polisacáridos extracelulares. Hay un nexo importante entre el incremento de la ingesta de probióticos y la reducción en la progresión a cáncer.

Los Lactobacillus no sólo acidifican el medio ambiente vaginal, sino que estabilizan la flora vaginal y potencial la función de las células epiteliales vaginales, pero además “matan” a las células cancerosas cervicales. Los Lactobacilli adsorben y ocupan el epitelio vaginal, impidiendo la adhesión de bacterias patógenas. Los Lactobacillus pueden inhibir la proliferación celular cancerígena al secretar peptidoglicanos y exopolisacáridos. Los probióticos mejoran la respuesta inmune al promover la producción de citocinas.

Estudios recientes muestran que algunos probióticos como Lactobacillus casei y Lactobacillus rhamnosus juegan un rol anticancerígeno al inhibir la maduración de células asesinas naturales (natural killer cells) y células dendríticas. Además, los Lactobacilli pueden afectar la inmunidad celular y humoral, al promover la diferenciación y proliferación de células derivadas del timo. 

Aunado a esto, los metabolitos de los probióticos también tienen efectos citotóxicos en las células de cáncer cervical, ya que las subespecies de lactobacilos se han relacionado con una disminución en la tasa de detección de infección por VPH de alto riesgo, neoplasia intraepitelial cervical y cáncer cervicouterino.

No cabe duda de que cada día sabemos más acerca del papel tan importante de la microbiota tanto en la prevención como en el tratamiento de múltiples enfermedades. En el caso del cáncer cervicouterino, se ha postulado que el restaurar la microbiota “saludable” puede tener beneficios terapéuticos.  

Fuente: Mei Z, Li D. The role of probiotics in vaginal health. Front Cell Infect Microbiol. 2022 Jul 28;12: 963868.

1011