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Evaluación de los trastornos del sueño durante la menopausia

Evaluación de los trastornos del sueño durante la menopausia

En general las mujeres viven más que los hombres. Y es de notar que la mayoría pasarán casi un tercio de su vida en la postmenopausia. Además de los síntomas clásicos vasomotores debido al hipoestrogenismo, el estado psicológico de las mujeres puede llevarlas a tener ansiedad y/o depresión. No hay que olvidar que también socialmente ocurren cambios importantes durante esta etapa entre los cuales pueden estar divorcios, la partida de los hijos o pérdida de algún ser querido, así como la baja o pensión en el trabajo, pueden contribuir a los trastornos del estado del ánimo y del sueño.

La mejor forma de ayudar a una mujer en la postmenopausia es ver a la paciente de una forma integral y como un “todo”, considerando los diferentes aspectos de su salud a mejorar.

Es esencial realizar un buen interrogatorio, además de la revisión general y ginecológica. Algunos cuestionarios en los que podemos evaluar de forma más objetiva la severidad de los síntomas vasomotores es el índice de Blatt-Kupperman y la escala de calidad de vida de Cervantes.

En cuanto al patrón de sueño, podemos indagar si hay Apnea Obstructiva del Sueño (AOS), ya que su prevalencia en mujeres postmenopáusicas es alta y a menudo puede acompañarse de insomnio. Las benzodiacepinas son una de las opciones farmacológicas para tratar el insomnio, pero en mujeres con AOS puede empeorar el cuadro, por tanto, antes de iniciar algún tratamiento farmacológico lo mejor es tener un diagnóstico de la causa del insomnio. Una de las herramientas que podemos utilizar para ver el riesgo de una paciente para tener AOS, es el cuestionario STOP- Bang, que se puede consultar en el siguiente enlace: http://www.stopbang.ca/translation/pdf/spanus.pdf.

Una de las primeras recomendaciones que podemos hacer para mejorar la calidad de vida de las pacientes en la transición a la menopausia y posmenopausia, es el cambio en el estilo de vida, es decir, llevar un plan de alimentación adecuado y hacer ejercicio. En relación con el sueño, hay estudios que han demostrado una relación entre los niveles bajos de actividad física, tabaquismo y ciertas ocupaciones, con la disminución de la calidad de sueño en mujeres posmenopáusicas.

Además, la Obesidad y el sedentarismo parecen incrementar los niveles de ansiedad, depresión, insomnio y síntomas vasomotores.

El síndrome de las piernas inquietas también es otro diagnóstico diferencial de trastornos del sueño en la posmenopausia, y otras comorbilidades como la ansiedad, depresión, fibromialgia también deben de ser excluidas. Si es necesario, se puede referir a Psiquiatría para hacer una evaluación completa.

En mujeres que sean candidatas a tratamiento hormonal, los estudios han demostrado que los estrógenos pueden disminuir la latencia del sueño e incrementar el tiempo total y otros estudios han demostrado que la progesterona es un estimulante ventilatorio e hipnótico.

En un metaanálisis se reveló que la terapia hormonal en la menopausia ofrece una mejor calidad de sueño en mujeres que sufren bochornos, pero al parecer no en mujeres sin síntomas vasomotores. Es importante mencionar que en mujeres que sufran de AOS, el tratamiento es con la presión positiva de la vía aérea (CPAP), y no la terapia hormonal.

En mujeres en quienes no esté recomendada la terapia hormonal, existen opciones para mejorar la calidad del sueño, como los cambios conductuales, los fitoestrógenos y otros tratamientos farmacológicos.

Una de las principales herramientas para el tratamiento del insomnio es la terapia conductual para el insomnio (CBT-I), que utiliza técnicas de relajación, restricción del sueño y control de estímulos. Junto con el ejercicio físico y hábitos de higiene del sueño, es una intervención con resultados positivos, de acuerdo con los metaanálisis.

Dentro del tratamiento farmacológico, aparte de las benzodiacepinas, tenemos a la venlafaxina, que además de mejorar los síntomas vasomotores, puede mejorar la calidad del sueño.

En uno de los estudios que evaluó la terapia hormonal, isoflavonas y placebo para el tratamiento de los síntomas vasomotores, se logró una mejoría del 77% con la terapia hormonal, 60% con las isoflavonas y 30% con placebo. En el estudio fue notable que las isoflavonas ayudaron a disminuir el insomnio, en comparación con el grupo control. Otra de las opciones herbolarias es la raíz de Valeriana (Valeriana officinalis L), que además tiene efectos secundarios mínimos.

 

Fuente

  1. Hachul H, Hachul de Campos B, Lucena L Y Tufik S. Sleep during menopause. SleepMedClin18(2023)423–433.
  2. Messina M,Hughes C. Efficacy of soy foods and soy bean isoflavone supplements for alleviating menopausal symptoms is positively related to initial hot flushfrequency.J Med Food 2003;6(1):1–11.
  3. Moudi A, Dashtgard A,Salehiniya H,et al.The relationship between health-promoting lifestyle and sleep quality in postmenopausal women.Biomedicine 2018; 8 (2):11.

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