10 de mayo: Día de la maternidad libre y voluntaria
El 10 de mayo se ha festejado en México desde 1922, como un día en el que se reconoce el papel de las madres, los valores morales y familiares en la sociedad. Sin embargo, dado el carácter comercial que a lo largo de los años ha adquirido esta celebración, se intenta resignificar como un día para promover la maternidad libre y voluntaria; el valor que implica el trabajo doméstico y la labor de cuidado que asumen muchas mujeres que son madres.
La maternidad libre y voluntaria es un derecho que corresponde a cada mujer, ya que son ellas quienes deben tomar la decisión sobre su cuerpo y lo que están dispuestas a hacer en el maternaje, es decir, durante la crianza, el cuidado, protección y el amor que prodiguen a sus hijas o hijos.
Para que la maternidad sea elegida se debe tener acceso a educación sexual, así como a los métodos anticonceptivos. Desafortunadamente México cuenta con el primer lugar de embarazo en adolescentes, por lo que urgen programas de educación sexual, que los políticos den prioridad a políticas públicas del sector salud que incluyan métodos anticonceptivos y de planificación familiar, así como el acceso al aborto legal, que garantizan que las mujeres puedan decidir sobre sus propios cuerpos y ejercer sus derechos.
Otro fenómeno que afecta la maternidad la penalización por maternidad, que ocurre en muchos países. De acuerdo con ONU-Mujeres (2015), en Estados Unidos, las mujeres solteras ganan sólo 96 centavos por cada dólar que gana un hombre soltero, y las mujeres casadas, con una hija o hijo, ganan 76 centavos por cada dólar que gana el hombre casado. En Alemania, sucede que las mujeres pueden llegar a ganar 49 por ciento menos que los hombres a lo largo de su vida. Lo anterior supone todavía una condición de desigualdad de género.
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