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Colágeno en la salud articular

Colágeno en la salud articular

El colágeno ha sido estudiado desde hace décadas. Tan sólo en la década pasada, se publicaron más de 20,000 estudios acerca de su estructura molecular de triple hélice, propiedades fisicoquímicas, funciones biológicas, métodos de extracción y nuevas aplicaciones. Sin embargo, debido a muchos de los diferentes tipos de colágenos coexisten, hay cierta confusión acerca del potencial terapéutico de cada uno, dependiendo de su estructura y composición.

Uno de los tipos de colágeno más estudiados en salud articular es el colágeno nativo e hidrolizado. El colágeno nativo tiene un mecanismo específico mediado por inmunidad que requiere el reconocimiento de epítopos para inhibir la inflamación y catabolismo de tejido a nivel articular. Aunque no hay estudios preclínicos y clínicos que muestren la seguridad y eficacia de los alimentos que contienen ambos tipos de colágenos, las investigaciones actuales sugieren una clara relación entre la estructura química del colágeno y su mecanismo de acción.

El colágeno es la proteína más abundante de la matriz extracelular y tejido conectivo. En el cartílago, el tipo de colágeno predominante es el tipo II. Por lo mismo, se ha sugerido que la suplementación oral con colágeno podría ayudar en la reparación del cartílago. Los diferentes suplementos de colágeno varían en su digestibilidad, por ejemplo, el colágeno en estado natural es insoluble en agua y tiene un peso molecular de 300 kDa. El colágeno que se emplea como suplemento, el colágeno hidrolizado, presenta una mayor biodisponibilidad y absorción a nivel intestinal, ya que su peso molecular es mucho menor (<6 kDa). Dentro de los beneficios clínicos que se han atribuido al colágeno hidrolizado están sus efectos antioxidante, antiinflamatorio, antienvejecimiento y a nivel articular.

Se han realizado estudios para evaluar el potencial efecto terapéutico del colágeno nativo tipo II y el hidrolizado en pacientes con Osteoartritis y algunos otros han evaluado el uso del colágeno nativo tipo II en Artritis Reumatoide. En general, se han observado resultados positivos en términos de disminución de dolor y mejora de la función articular, aunque las grandes diferencias en cuanto a metodología de los estudios dificultan emitir recomendaciones con mayor nivel de evidencia. En un estudio realizado por Lugo y colaboradores, se reportó mejoría en dolor articular y función, después de la administración durante 6 meses de 40 mg al día de colágeno nativo tipo II, en comparación con el tratamiento estándar con sulfato de condroitina (1200 mg al día) y glucosamina (1500 mg al día).

El colágeno nativo tipo II tiene un mecanismo específico mediado por inmunidad, conocido como “tolerancia inmunológica oral” que inhibe la inflamación y catabolismo tisular a nivel articular. El colágeno hidrolizado contiene péptidos activos que puedan ejercer efectos condroprotectores. Hay diversos estudios que avalan la seguridad y eficacia de ambos, sin embargo, todavía se requieren de más investigaciones para poder evaluar adecuadamente el potencial terapéutico de cada uno, así como sus diferencias en uso en diferentes poblaciones, diferentes fenotipos de osteoartritis y otras enfermedades articulares.

Fuente:

  • Martínez-Puig, D.; Costa-Larrión, E.; Rubio-Rodríguez, N.; Gálvez-Martín, P. Collagen Supplementation for Joint Health: The Link between Composition and Scientific Knowledge. Nutrients 2023, 15, 1332
  • Días Campos L et al. Collagen supplementation in skin and orthopedic diseases: A review of the literature. Heliyon, 9 (2023) e14961.

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