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Tratamiento del Síndrome Genitourinario de la Menopausia en mujeres con antecedente, enfermedad activa o alto riesgo de cáncer de mama

Tratamiento del Síndrome Genitourinario de la Menopausia en mujeres con antecedente, enfermedad activa o alto riesgo de cáncer de mama

El síndrome Genitourinario (SGU), abarca síntomas causados por la deprivación estrogénica en la vagina, vulva y vejiga. La mayoría de los tratamientos oncológicos inducen un estado hipo estrogénico, por lo que el SGU es común en sobrevivientes de cáncer.

Cada vez aumenta más el número de mujeres sobrevivientes al cáncer y por ello es importante conocer mejor los aspectos únicos del síndrome genitourinario en estas pacientes, especialmente en cuanto a la seguridad de la terapia hormonal.

La incidencia de cáncer de mama es mayor a mayor edad, por lo que es común que ocurra a mujeres en la posmenopausia. La edad media de diagnóstico suele ser los 62 años en Estados Unidos y l a mayoría de los tumores son hormono dependientes.

Más del 60% de las mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama reportan síntomas de atrofia vulvovaginal, resequedad vaginal y dispareunia. De acuerdo con el consenso publicado por la NAMS y la Sociedad Internacional de Estudio de la Salud Sexual de la mujer, las mujeres con cáncer de mama o alto riesgo de cáncer de mama deberían recibir terapias no hormonales (por ejemplo, lubricantes, hidratantes, terapia de piso pélvico y terapia con dilatadores), como terapias de primera línea. A las mujeres con alto riesgo de cáncer cuyos síntomas no respondan a terapias no hormonales se les puede ofrecer dosis bajas de terapia hormonal vaginal, como puede ocurrir en las mujeres con antecedente de cáncer de mama estrógeno positivo que toman tamoxifeno y persisten con síntomas severos.

En otro caso como en las mujeres con cáncer de mama estrógeno dependiente que toman inhibidores de aromatasa también podrían ser candidatas a dosis bajas de terapia hormonal vaginal, posterior a consultarlo con su oncólogo y haber discutido los riesgos y beneficios, reconociendo que incluso una cantidad mínima de estrógeno absorbida podría impactar en la efectividad del inhibidor de aromatasa.

El uso de terapia hormonal en mujeres con antecedente de cáncer de mama triple negativo es teóricamente razonable, pero aún no hay datos suficientes para recomendar su uso.

Entre las mujeres con enfermedad metastásica, la decisión de usar dosis bajas de terapia hormonal debe tomar en cuenta la calidad de vida y pronóstico de sobrevivencia. El Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia (ACOG), también recomienda el uso de terapias no hormonales como terapia de primera línea en mujeres con atrofia vaginal y enfermedad activa o antecedente de cáncer de mama estrógeno dependiente, sin embargo, consideran la terapia hormonal vaginal apropiada en caso de que no haya respuesta a la terapia no hormonal, pero sólo después de un análisis de los probables riesgos y beneficios.

En 2018, La Sociedad Americana de Oncología Clínica publicó una Guía Práctica titulada “Intervenciones para tratar los problemas sexuales en personas con cáncer” y ahí también recomiendas las terapias no hormonales como primera línea en mujeres con cáncer o sobrevivientes de cáncer.

Además del tratamiento hormonal, se ha estudiado el potencial beneficio del tratamiento con láser, ya sea CO2 o láser fraccionado Erbio: YAG, como tratamiento del SGU. En pequeños estudios se ha mostrado que el láser CO2 fraccionado puede restaurar el epitelio vaginal, siendo una buena alternativa en las mujeres a las que se evite administrar terapia hormonal, por el antecedente o cáncer de mama activo.

Fuentes:

  1. Dugan CL, Othieno AA, Goldman ME. Genitourinary Syndrome of Menopause in Cancer Survivors. Clin Obstet Gynecol. 2024 Mar 1;67(1):89-100.
  2. Kagan R, Kellogg-Spadt S, Parish SJ. Practical Treatment Considerations in the Management of Genitourinary Syndrome of Menopause. Drugs Aging. 2019, oct;36(10):897-908.

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