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Vitamina D en el tratamiento de la Artritis Reumatoide

Vitamina D en el tratamiento de la Artritis Reumatoide

En el Iowa Women´s Health Study, se notificó que, con suplementación de vitamina D se reducía el riesgo de padecer Artritis Reumatoide (AR) en mujeres de 55 a 69 años (RR, 0,67; IC del 95%, 0,44-1; P = 0,05). Sin embargo, en otro estudio más amplios de una cohorte durante 22 años, no se observó ninguna asociación entre el aporte dietético de vitamina D y el riesgo de AR.

Por otro lado, modelos animales han demostrado que la vitamina D puede prevenir y ejercer un efecto terapéutico frente a la artritis. Los ensayos sobre la relación entre las concentraciones séricas de vitamina D y la actividad de la AR han resultado contradictorios: se ha observado una relación inversa, o ninguna relación. Sin embargo, los incrementos en las puntuaciones analógicas visuales globales de los pacientes con una vitamina D sérica más baja podrían confundir los resultados.

En el ser humano, el receptor de vitamina D se expresa en los lugares de erosión del cartílago y en los condrocitos y sinoviocitos de los pacientes con AR, pero no de los controles, lo que lleva a pensar que la vitamina D puede ejercer efectos locales dentro de la articulación inflamada. En general, se prescriben suplementos de vitamina D a los pacientes con AR como tratamiento o como profilaxis de la osteoporosis. Sin embargo, en un estudio de 12 meses en el que se aportaron 100.000 UI/día de vitamina D (calciferol) se advirtió una mejora de la actividad de la AR y una disminución de las necesidades de analgésicos y de AINE. En otro pequeño ensayo de 19 pacientes con AR, la administración oral de 2 μg de α-calcitriol al día ejercía un efecto beneficioso sobre la actividad de la enfermedad, en comparación con el placebo. No se comunicaron efectos secundarios importantes ni aumentos del calcio sérico en ninguno de estos ensayos.

La vitamina D induce la producción de factor de necrosis tumoral (TNF), lo que sugiere que puede alterar las respuestas al tratamiento de la AR con inhibidores del TNF. En un reciente ensayo se demostró que la 1,25 (OH) 2 D3, pero no así el bloqueo del TNF, suprimía la producción de Interleucina IL 17-A e Interleucina 22 en co-cultivos de linfocitos Th17 y fibroblastos sinoviales de pacientes con AR incipiente. Además, la combinación de 1,25(OH) 2 D 3 y el bloqueo del TNF indujeron un efecto aditivo importante, con descenso de IL-6, IL-8, metaloproteinasas de la matriz extracelular 1 y 3. Estos datos sugieren que podría combinarse el tratamiento con inhibidores del TNF y suplementos de vitamina D.

Aún precisamos de ensayos aleatorizados y controlados con un tamaño y una duración suficientes para averiguar si la relación observada entre la vitamina D y la AR es de naturaleza etiológica y para establecer la dosis más eficaz, la duración y la concentración sérica de vitamina que se precisan para prevenir la AR.

 

Fuente: Song G., Bae S.-C., Lee Y.: Association between vitamin D intake and the risk of rheumatoid arthritis: a meta-analysis. Clin Rheumatol 2013; 31: pp. 1733-1739

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