LO MÁS NUEVO

Ginecología

Endocrinología

Salud Vaginal

Reproducción

Salud en el Adulto

Nutrición

Obstetricia

Actualidad

LO MÁS DESTACADO

Noticias

Polinucleótidos… ¿qué son y para qué sirven? 13/02/2024 | 74 vistas

Los polinucleótidos son una mezcla de purinas, pirimidinas, desoxirribonucleótidos y desoxirribonucleósidos, que han sido conocidos por tener un efecto estimulante en el trofismo de las células dérmicas. Hace más de 2 décadas que los polinucleótidos demostraron incrementar la proliferación de fibroblastos humanos y desde entonces han tenido un uso amplio en medicina estética, por ejemplo, para mejorar el tono y elasticidad de la piel. Además, en diferentes estudios clínicos se ha demostrado su actividad para mejorar las cicatrices en los tejidos, incluso las estrías. De forma natural, los polinucleótidos se encuentran en el ambiente extracelular, en donde son útiles como sustrato para las células y promueven la reparación tisular. Comercialmente, son obtenidos de un extracto complejo y purificado de pescado. Se caracterizan por ser compuestos seguros y bien tolerados. En general su efecto es mejorar el trofismo celular y el proceso fisiológico sobre diferentes tejidos. Más allá de su aplicación regenerativa, los polinucleótidos también han demostrado beneficios en la cirugía ginecológica y ortopédica. Por ejemplo, pueden promover la proliferación de los pre-adipocitos humanos, un efecto que puede ayudar a contrarrestar la pérdida de adiposidad en los labios mayores de la vulva. Sus efectos están relacionados con la capacidad de los polinucleótidos para enriquecer el tejido de nucleótidos y nucleósidos, que son constituyentes elementales e indirectamente ayudan en el metabolismo de las células del tejido conectivo. La restauración epitelial es muy importante en la pacientes con síndrome genitourinario de la menopausia, por lo que los polinucleótidos pueden ser una alternativa y/o complemento en el tratamiento en las mujeres que lo padezcan. Fuentes 1. Palmieri IP, Raichi M. Biorevitalization of postmenopausal labia majora, the polynucleotide/hyaluronic acid option. Obstet Gynecol Rep, 2019. Vol 3:5-5. 2. Alessandri F, Angelucci M, Frascani F, Zampacorta L. (2022) A world premiere for vulvovaginal atrophy: The innovative polynucleotide option - A real-world case series. Obstet Gnecol Rep 6(1) 3. Angelucci M, Frascani F, Franceschelli A, Lusi A, Garo ML. Efficacy of intradermal hyaluronic acid plus polynucleotides in vulvovaginal atrophy: a pilot study. Climacteric. 2022 oct;25(5):490-496. doi: 10.1080/13697137.2022.2052840. Epub 2022 Apr 7.

Tratamiento del Síndrome Genitourinario de la Menopausia en mujeres con antecedente, enfermedad activa o alto riesgo de cáncer de mama 13/02/2024 | 88 vistas

El síndrome Genitourinario (SGU), abarca síntomas causados por la deprivación estrogénica en la vagina, vulva y vejiga. La mayoría de los tratamientos oncológicos inducen un estado hipo estrogénico, por lo que el SGU es común en sobrevivientes de cáncer. Cada vez aumenta más el número de mujeres sobrevivientes al cáncer y por ello es importante conocer mejor los aspectos únicos del síndrome genitourinario en estas pacientes, especialmente en cuanto a la seguridad de la terapia hormonal. La incidencia de cáncer de mama es mayor a mayor edad, por lo que es común que ocurra a mujeres en la posmenopausia. La edad media de diagnóstico suele ser los 62 años en Estados Unidos y l a mayoría de los tumores son hormono dependientes. Más del 60% de las mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama reportan síntomas de atrofia vulvovaginal, resequedad vaginal y dispareunia. De acuerdo con el consenso publicado por la NAMS y la Sociedad Internacional de Estudio de la Salud Sexual de la mujer, las mujeres con cáncer de mama o alto riesgo de cáncer de mama deberían recibir terapias no hormonales (por ejemplo, lubricantes, hidratantes, terapia de piso pélvico y terapia con dilatadores), como terapias de primera línea. A las mujeres con alto riesgo de cáncer cuyos síntomas no respondan a terapias no hormonales se les puede ofrecer dosis bajas de terapia hormonal vaginal, como puede ocurrir en las mujeres con antecedente de cáncer de mama estrógeno positivo que toman tamoxifeno y persisten con síntomas severos. En otro caso como en las mujeres con cáncer de mama estrógeno dependiente que toman inhibidores de aromatasa también podrían ser candidatas a dosis bajas de terapia hormonal vaginal, posterior a consultarlo con su oncólogo y haber discutido los riesgos y beneficios, reconociendo que incluso una cantidad mínima de estrógeno absorbida podría impactar en la efectividad del inhibidor de aromatasa. El uso de terapia hormonal en mujeres con antecedente de cáncer de mama triple negativo es teóricamente razonable, pero aún no hay datos suficientes para recomendar su uso. Entre las mujeres con enfermedad metastásica, la decisión de usar dosis bajas de terapia hormonal debe tomar en cuenta la calidad de vida y pronóstico de sobrevivencia. El Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia (ACOG), también recomienda el uso de terapias no hormonales como terapia de primera línea en mujeres con atrofia vaginal y enfermedad activa o antecedente de cáncer de mama estrógeno dependiente, sin embargo, consideran la terapia hormonal vaginal apropiada en caso de que no haya respuesta a la terapia no hormonal, pero sólo después de un análisis de los probables riesgos y beneficios. En 2018, La Sociedad Americana de Oncología Clínica publicó una Guía Práctica titulada “Intervenciones para tratar los problemas sexuales en personas con cáncer” y ahí también recomiendas las terapias no hormonales como primera línea en mujeres con cáncer o sobrevivientes de cáncer. Además del tratamiento hormonal, se ha estudiado el potencial beneficio del tratamiento con láser, ya sea CO2 o láser fraccionado Erbio: YAG, como tratamiento del SGU. En pequeños estudios se ha mostrado que el láser CO2 fraccionado puede restaurar el epitelio vaginal, siendo una buena alternativa en las mujeres a las que se evite administrar terapia hormonal, por el antecedente o cáncer de mama activo. Fuentes: Dugan CL, Othieno AA, Goldman ME. Genitourinary Syndrome of Menopause in Cancer Survivors. Clin Obstet Gynecol. 2024 Mar 1;67(1):89-100. Kagan R, Kellogg-Spadt S, Parish SJ. Practical Treatment Considerations in the Management of Genitourinary Syndrome of Menopause. Drugs Aging. 2019, oct;36(10):897-908.

Ashwagandha, un adaptógeno multifuncional 31/01/2024 | 130 vistas

Los adaptógenos son sustancias no tóxicas, a menudo de origen herbolario, que pueden restaurar la fisiología en situaciones de estrés o con condiciones no favorables. Uno de estos adaptágenos proviene de un arbusto con flores amarillas, nativo de la india cuyo nombre científico es Witania somnífera, o también conocida como Ashwagandha. Otro de los nombres por el que se le conoce es ginseng indio o cereza de invierno y ha sido utilizada por miles de años en la medicina tradicional para aliviar el estrés, aumentar los niveles de energía y mejorar la concentración. La palabra Ashwagandha proviene del sánscrito “ashwa” que significa caballo y “gandha” que significa olor, ya que la raíz de esta planta tiene un olor peculiar a “caballo mojado”. Últimamente ha sido de gran interés debido a sus múltiples potenciales acciones en el cuerpo humano. Se ha propuesto que puede tener efectos antinflamatorios, antimicrobianos, anticancerígenos, antidiabéticos, antiobesidad, cardioprotectores e hipolipemiantes. En particular, una de las propiedades más interesantes es su posible aplicación en el campo de las enfermedades neurológicas como la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, trastornos depresivos, ansiedad e insomnio. En diversos estudios se ha mostrado que la Ashwagandha puede tener un efecto positivo en el funcionamiento endocrino, incluyendo una mejoría en la función tiroidea, normalización de la actividad adrenal e incluso a nivel reproductivo. El principal mecanismo por el que esto ocurre parece deberse al eje hipotálamo-hipofisario, ya que disminuyen los niveles de cortisol e incrementan los niveles de hormona luteinizante y folículo estimulante en hombres, dando como resultado una mejoría en la disminución del estrés y mejoría de la fertilidad. En otros estudios se ha observado que la ingesta de Ashwagandha puede ocasionar un incremento en la secreción de triyodotironina (T3) y tiroxina (T4) y disminución de los niveles de hormona estimulante de tiroides. La pregunta sobre sus múltiples beneficios y su potencial “multifuncionalidad”, aún está en investigación y parte de la complejidad es que las raíces, frutos y hojas son ricas en múltiples sustancias activas (alrededor de 50), entre ellas: alcaloides, polifenoles, flavonoides, esteroides y sales. La presentación más común es en forma de cápsulas que tienen extracto obtenido de la raíz de Ashwagandha, y se ha visto que una dosis de 300 mg es segura pero aún hacen falta estudios que avalen su eficacia y perfil de seguridad, especialmente en pacientes con hipertiroidismo o altos niveles de cortisol. Aún así, esta planta continúa siendo un remedio natural prometedor para varios problemas de salud, especialmente las enfermedades endocrinas. Fuente: Wiciński M, Fajkiel-Madajczyk A, Kurant Z, Kurant D, Gryczka K, Falkowski M, Wiśniewska M, Słupski M, Ohla J, Zabrzyński J. Can Ashwagandha Benefit the Endocrine System?-A Review. Int J Mol Sci. 2023 Nov20;24(22):16513. Saleem, S.; Muhammad, G.; Hussain, M.A.; Altaf, M.; Abbas Bukhari, S.N. Withania somnifera L.: Insights into the phytochemical profile, therapeutic potential, clinical trials, and future prospective. Iran. J. Basic Med. Sci. 2020, 23, 1501.