NUEVO CONTENIDO
NUESTRO ÚLTIMO WEBINAR
JUEVES 27 JUNIO
NOTICIAS

Fitoestrógenos y cáncer 16/07/2024 | 43 vistas

Según diversas líneas de investigación, una dieta rica en isoflavonas puede proporcionar protección contra una variedad de enfermedades malignas, particularmente cánceres dependientes de hormonas (como el de mama y próstata) y otros como el cáncer colorrectal.   Las isoflavonas pueden inhibir el crecimiento de la línea celular de cáncer de próstata (PC3) y la línea celular MCF-7 involucrada en el cáncer de mama. En estudios experimentales practicados en ratas, se ha observado, por ejemplo, que después de inyectar genisteína, se inhibe el crecimiento de adenocarcinomas mamarios inducidos por un carcinógeno (dimetilbenzantraceno o DMBA).   En teoría, el consumo de isoflavonas de soya podría prevenir el cáncer de mama, pero hay muy poca evidencia de estudios en humanos que apoyen esto. Según un estudio realizado por Xu y colaboradores, las isoflavonas pueden tener efectos anticancerígenos al disminuir la síntesis de estrógenos y cambiar el metabolismo de metabolitos genotóxicos a metabolitos inactivos.   También se han descrito propiedades anticáncer de las isoflavonas que no son dependientes sólo de receptores estrogénicos. In vitro, inhiben la actividad de la proteína tirosina cinasa, la 3-hidroxiesteroide deshidrogenasa, 17-hidroxiesteroide deshidrogenasa, 5-reductasa y aromatasa, y además pueden influir en los niveles de hormonas esteroides activas.   Un tema controversial es precisamente la relación de las isoflavonas con el cáncer de mama. Sin embargo, de acuerdo con ciertos reportes, la dosis de isoflavonas es crucial para alterar el riesgo de cáncer. Se ha descrito, por ejemplo, que la genisteína puede estimular la proliferación de células de cáncer de mama humano dependientes de estrógenos en experimentos in vitro en dosis tan bajas como 10 nM (siendo la dosis de 100 nM la equiparable a 1 nM de estradiol). Pero, aún en dosis mayores, la genisteína inhibe el crecimiento de células MCF-7. De acuerdo con Peeters et al., los verdaderos efectos protectores de los fitoestrógenos en las mujeres premenopáusicas pueden ser sutiles.   Estudios preliminares han encontrado una asociación entre los efectos del estrógeno, los niveles plasmáticos de prolactina y el riesgo de cáncer de mama. En las células de cáncer de mama con una alta proporción ERα/ERβ, el fitoestrógeno genisteína aumenta la proliferación celular y el estado inflamatorio. A dosis fisiológicas, sin embargo, la terapia con genisteína da como resultado una reducción del estado inflamatorio, menor generación de especies reactivas de oxígeno y menor proliferación celular. En conjunto, estos resultados implican que la genisteína, dependiendo de la proporción de ERα/ ERβ en las células de cáncer de mama, podría controlar la respuesta inflamatoria, por consiguiente, la proliferación celular y producción de especies reactivas de oxígeno, al modificar la expresión Sirt1 (importante para la protección de la heterocromatina durante el estrés oxidativo).   Un importante supresor de tumores es el factor de transcripción p53. Se ha descubierto que la genisteína aumenta los niveles de proteína p53. De acuerdo con investigaciones recientes, la genisteína puede inhibir el desarrollo celular al aumentando la expresión y producción de las vías de señalización de TGF-1. Otro atributo de las isoflavonas es su capacidad para prevenir la angiogénesis, que es necesaria para el crecimiento tumoral.   En estudios sobre cáncer colorrectal, se ha observado que los lignanos de la dieta aislados de semillas de lino y sésamo, podrían actuar como inhibidores de la metástasis del cáncer colorrectal al hígado. El mecanismo propuesto es que estos lignanos de la dieta pueden bloquear un sistema de autofagia celular mediado por una cinasa (ULK1/2), que es un regulador de la metástasis del cáncer colorrectal. Otros investigadores han asociado esta disminución de metástasis por una inhibición de la angiogénesis.   En cuento al cáncer de próstata, se ha observado que ciertos fitoestrógenos son excelentes moduladores de la inflamación, inhibidores de la actividad de NF-kβ y antagonistas de los receptores de andrógenos.   Los lignanos también han demostrado efectos terapéuticos sobre otros tipos de cáncer, mediados por las vías de proliferación y muerte celular. Por ejemplo, en algunas líneas celulares de linfomas en ratones, se han visto efectos antitumorales   Finalmente, las investigaciones sobre el uso de fitoestrógenos han crecido en los años recientes y aunque la evidencia sobre sus potenciales beneficios sigue creciendo, también algunas preguntas siguen sin una respuesta clara y existen resultados controversiales, especialmente en cuanto a la bioquímica y dosis. Dadas las diferentes fuentes botánicas, técnicas de identificación, clasificación, efectos adversos, efectos clínicos, farmacológicos y terapéuticos, aún faltan más estudios para terminar de comprender del todo el mecanismo de acción, seguridad y aplicaciones de los fitoestrógenos.       Fuente: Patra S, Gorai S, Pal S, Ghosh K, Pradhan S, Chakrabarti S. A review on phytoestrogens: Current status and future direction. Phytother Res. 2023 Jul;37(7):3097-3120. doi: 10.1002/ptr.7861. Epub 2023 May 29. PMID: 37246823. Jang WY, Kim MY, Cho JY. Antioxidant, Anti-Inflammatory, Anti-Menopausal, and Anti-Cancer Effects of Lignans and Their Metabolites. Int J Mol Sci. 2022 Dec 7;23(24):15482. doi: 10.3390/ijms232415482. PMID: 36555124; PMCID: PMC9778916. Pons DG, Vilanova-Llompart J, Gaya-Bover A, Alorda-Clara M, Oliver J, Roca P, Sastre-Serra J. The phytoestrogen genistein affects inflammatory-related genes expression depending on the ERα/ERβ ratio in breast cancer cells. Int J Food Sci Nutr. 2019 Dec;70(8):941-949. doi: 10.1080/09637486.2019.1597025. Epub 2019 Apr 4. PMID: 30945577.

Vitamina D y menopausia 16/07/2024 | 54 vistas

Los cambios metabólicos durante la menopausia llevan a un incremento en grasa corporal total y ganancia de peso. Esto pone a las mujeres en la perimenopausia con un riesgo incrementado de deficiencia de vitamina D. Los efectos adversos a largo plazo de la deficiencia de vitamina D se superponen con las alteraciones observadas durante la menopausia. La concurrencia de la vitamina D puede agravar los efectos negativos sobre la salud observados durante la menopausia. Por ejemplo, la vitamina D tiene un rol importante en la prevención de fracturas en mujeres postmenopáusicas al mejorar la densidad ósea y salud muscular. Los niveles de vitamina D en tejidos periféricos también son importantes ya que tienen influencia en múltiples funciones metabólicas como la acción y sensibilidad de la insulina. Esto previene la progresión a Diabetes Mellitus tipo 2 y causa una modesta reducción en la presión arterial. La insuficiencia de vitamina D aumenta el riesgo de síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular, a las que de por sí están predispuestas las mujeres en la posmenopausia. La suplementación con vitamina D puede reducir el depósito de grasa central, disminuyendo el riesgo de hipertrigliceridemia y síndrome metabólico. Otro síntoma común compartido entre la deficiencia de vitamina D y la menopausia, es el declive cognitivo y trastornos de ánimo. Los niveles adecuados de vitamina D ejercen un efecto positivo sobre la memoria y la cognición, por lo tanto, reduce el riesgo de demencia. Los niveles altos de vitamina D están asociados con menores tasas de mortalidad en cáncer de mama y cáncer de colon. La suplementación con vitamina D también se ha asociado con cambios positivos en la saludo vulvovaginal de mujeres que sufren de síndrome genitourinario de la menopausia.   Fuente: Sharma M, Kalra S. Vitamin D and Menopause. J Pak Med Assoc. 2024 Apr;74(4):815-817. doi: 10.47391/JPMA.24-27. PMID: 38751288.

El impacto de los biofilm y las interacciones polimicrobianas sobre la tolerancia a antibióticos, en la vaginosis bacteriana 16/07/2024 | 104 vistas

La vaginosis bacteriana es la causa más común de descarga vaginal y a menudo se asocia con consecuencias para la salud principalmente en mujeres embarazadas. Es descrita como un “desequilibrio” en la microbiota vaginal en donde hay sobrecrecimiento de bacterias facultativas anaerobias y disminuye la población de lactobacilos productores de ácido láctico y de peróxido de hidrógeno. Las especies involucradas en la vaginosis bacteriana son capaces de replicarse y formar un biofilm o biopelícula en el epitelio vaginal. Los biofilm pueden ser definidos como comunidades estructuradas de bacterias adheridas a una superficie y “embebidas” en una matriz de sustancias poliméricas extracelulares que les provee de protección contra factores adversos ambientales. La formación de estos biofilm es un proceso complejo y dinámico que involucra múltiples interacciones entre una o múltiples especies de bacterias y las células del huésped. De hecho, hasta la fecha este proceso no es del todo conocido y existen hipótesis sobre su formación similar a la de los biofilm de la cavidad oral, pero aún continúa en investigación. Aunque el tratamiento de la vaginosis bacteriana con antibióticos es en general satisfactorio, cada vez es más común que haya altas tasas de recurrencia. La naturaleza polimicrobiana de la vaginosis marca una particular dificultad para ser tratada. La presencia de múltiples especies de bacterias conlleva a una menor eficacia de los antimicrobianos para eliminar las bacterias y los biofilm o que forman. Los biofilm son conocidos por proporcionar tolerancia a los agentes antimicrobianos. Se cree que, entre otros factores, hacen que haya una difusión más lenta de antimicrobianos, inhabilitando que el antibiótico alcance sus capas más profundas, producen una actividad metabólica reducida de las células y además alojan bacterias resistentes a antibióticos. Una de las bacterias que se ha visto en las últimas investigaciones como una “aliada” de Gardnerella spp en la formación de biofilm, es Fannyhessea vaginae. Diversos estudios han confirmado que cuando se haya presente en la vaginosis significa una mayor tasa de recurrencia (83% cuando es aislada junto con Gardnerella vs 38% cuando sólo se aísla Gardnerella). Por lo tanto, F. vaginae se ha asociado con falla en el tratamiento de la vaginosis bacteriana. Muy recientemente, se han aislado hasta 3 especies en los biofilm, encontrando un sinergismo entre G. vaginalis, F. vaginae y P. anaerobius, para la tolerancia al metronidazol.   Fuente: Sousa LGV, Pereira SA, Cerca N. Fighting polymicrobial biofilms in bacterial vaginosis. Microb Biotechnol. 2023 Jul;16(7):1423-1437. doi: 10.1111/1751-7915.14261. Epub 2023 Apr 12. PMID: 37042412; PMCID: PMC10281382.