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Importancia del magnesio en la posmenopausia 22/05/2023 | 50 vistas

El magnesio es un catión intracelular bivalente y ha sido reconocido como un cofactor en más de 300 reacciones metabólicas del organismo. Es importante para mantener la función normal muscular y nerviosa, presión sanguínea, integridad ósea, excitabilidad cardiaca, metabolismo de la glucosa e insulina. La deficiencia de magnesio se ha asociado con un gran número de enfermedades crónicas, incluyendo migraña, hipertensión, enfermedad cardiovascular y osteoporosis, que son bastante comunes entre las mujeres postmenopáusicas. Debido a niveles más altos de ferritina en mujeres menopáusicas en relación a mujeres premenopáusicas, la cantidad de magnesio en sangre es menor. Muchos de los síntomas que acompañan a la menopausia, pueden ser aliviados con tratamiento hormonal, pero también es importante orientar a las mujeres acerca de una dieta apropiada que aporte suficiente cantidad de vitaminas y minerales. Vale la pena mencionar, la asociación inversa entre la ingesta de magnesio y el riesgo de depresión, recientemente encontrado en un estudio que evaluó a 17,730 adultos durante 2007-2014, en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Estados Unidos. Durante este estudio observacional, los autores observaron niveles d emagnesio menores en mujeres con síntomas depresivos y mayores en aquellas sin depresión. Para reforzar la teoría, una revisión sistemática reciente, ha proporcionado evidencia que implica al magnesio en los trastornos del ánimo, resaltando que la suplementación con magnesio se asoció con una disminución en los síntomas depresivos. Y es que los trastornos del ánimo son comunes en la peri y posmenopausia, afectando hasta al 90% de ellas. La deficiencia de magnesio no sólo se ha relacionado con el inicio de la depresión, sino también con la severidad. En modelos animales, por ejemplo, en ratones una dieta deficiente en magnesio ha incrementado la depresión y ansiedad; y la suplementación con magnesio ha inducido un efecto antidepresivo. Stanislawska et al recientemente confirmaron en une estudio observacional niveles significativamente menores de magnesio en aquellas con síntomas depresivos, que en el grupo control. Otro de los síntomas más comunes, los bochornos han sido estudiados y aún se requieren más estudios para saber si la suplementación con magnesio realmente tiene un efecto mayor que el placebo en mujeres sintomáticas.     Fuente: Porri D et al. Effect of magnesium supplementation on women’s health and well-being. NFS Journal 23 (2021) 30-36.

La vitamina D y el riesgo de fractura 22/05/2023 | 27 vistas

La vitamina D comprende un grupo de hormonas lipofílicas que regulan la homeostasia del calcio a través de sus acciones a nivel renal, gastrointestinal, esquelético y en glándulas paratiroideas. Es esencial para mantener la salud a nivel esquelético. Las dos formas principales son la vitamina D2 (Ergo calciferol) y la vitamina D3 (colecalciferol). La asociación negativa entre la 25 hidroxi vitamina D y el riesgo de fractura en la población general se ha demostrado en varios metaanálisis. Especialmente en uno que incluyó 15 estudios de cohorte prospectivos (51,239 participantes; 3386 casos de fractura de cadera), el riesgo relativo ajustado fue de 1.58 (95% de IC 1.41-1.77), para los niveles más bajos de vitamina D, en comparación con los niveles más elevados. Notablemente, esta asociación fue estadísticamente significativa sólo en sujetos con niveles de vitamina D <24 ng/mL. En cuanto a las mujeres postmenopáusicas, casi el 50% con antecedente de fractura u osteoporosis tenía concentraciones séricas menores a 15 ng/mL. Un hallazgo similar fue encontrado en el estudio WHI (Women´s Health Initiative), en donde la asociación fue independiente al número de caídas, función física, función renal y concentraciones séricas de hormonas sexuales esteroideas. Más aún, por cada disminución de 10 ng/mL en las concentraciones de 25-OH vitamina D, el riesgo de fractura incrementó 33%. La deficiencia de vitamina D, especialmente la severa, compromete la salud ósea en la menopausia y se asocia con bajo índice de masa corporal e incremento en el riesgo de fractura. La evidencia en los estudios aleatorizados controlados sugiere que la suplementación con vitamina D puede reducir el riesgo de fractura sólo cuando se combina con calcio. Una de las revisiones de metaanálisis mostró que dosis de calcio de 500-1200 mg en combinación con 400-1600 UI de vitamina D al día, reducía el riesgo de fractura con un riesgo relativo de 0.61 a 0.84. En el estudio VITAL en el que se estudió la vitamina D y omega 3, se utilizó la vitamina D en monoterapia de 2000 UI al día, y no hubo impacto en el riesgo de fractura, en hombres mayores a 50 años y mujeres mayores a 55. En todo caso, el beneficio anti-fractura de la combinación de vitamina D y calcio, es más evidente en la población de mayor edad o con deficiencia severa de vitamina D. Hasta ahora no hay evidencia de beneficio anti-fractura de la suplementación con vitamina D en mujeres post menopáusicas sin deficiencia de vitamina D o con bajo riesgo de fractura. Por el contrario, la suplementación de vitamina D combinada con calcio se debe de considerar en toda mujer postmenopáusica a cualquier edad con niveles bajos de vitamina D (<20 ng/mL), que sufran de osteoporosis o tengan riesgo alto de fractura de acuerdo con la herramienta FRAX. Se debe de hacer un “traje a la medida” que tome en cuenta el índice de masa corporal, la adherencia y cumplimiento al tratamiento, así como la evaluación regular de niveles de vitamina D cada 3 a 6 meses para mantener niveles por arriba de 20 ng/mL.  Esto usualmente se alcanza por medio de la suplementación diaria de 2000-4000 UI (4000-6000 UI en pacientes con obesidad). En paralelo, la se debe de aconsejar la ingesta de 1000-1200 mg de calcio ya sea en suplemento o de la dieta, por al menos 3 a 5 años para obtener el beneficio óptimo a nivel esquelético. Esta dosis de calcio no incrementa el riesgo cardiovascular o nefrolitiasis.   Fuente: Anagnostis P et al. EMAS position statement: Vitamin D and menopausal health. Maturitas. 2023 Mar;1 69:2-9. doi: 10.1016/j.maturitas.2022.12.006. Epub 2022 Dec 21. PMID: 36566517.

Efectos benéficos de las isoflavonas 22/05/2023 | 25 vistas

Las isoflavonas son el compuesto más importante dentro de los fitoestrógenos y son producidos casi exclusivamente por los miembros de la familia de frijoles, Fabaceae (Leguminosae). Incluyen la daidzeina, genisteína, biocanina A, formononetina y gliciteína. Han demostrado acción estrogénica agonista-antagonista y ejercen estimulación electiva de los receptores β-estrogénicos (βERs), con menos afinidad y a menor potencia que los estrógenos. Además, estimulan la síntesis de la hormona globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), por lo que se esperaría una seguridad con su uso a largo plazo. El análisis de los diferentes estudios de ensayos aleatorizados controlados para evaluar la efectividad de los fitoestrógenos en el alivio de los síntomas vasomotores y sus efectos secundarios en las mujeres postmenopáusicas, han revelado considerable divergencia entre los diferentes autores. Sin embargo, a pesar del reporte de la mitigación de varios síntomas y la mejora en la calidad de vida, ninguno ha reportado efectos secundarios. Una de las revisiones más recientes argumentó que no había evidencia concluyente del beneficio de los productos enriquecidos o derivados de fitoestrógenos para el alivio de los síntomas vasomotores, con excepción de los que contenían mínimo 30 mg de genisteína. Es bien conocido que la absorción de isoflavonas depende de la presencia de flora intestinal que sea capaz de producir glucosidasas y por tanto hidrolizar la genisteína y daidzeina en aglicona activa. Tomando esto en cuenta, se ha sugerido administrar las isoflavonas combinadas con lactobacilos en forma de esporas, resistentes al ácido gástrico y biliar, para asegurar la estabilidad y biodisponibilidad de las isoflavonas de soya. La asociación con probióticos también se ha estudiado para mejorar el síndrome genitourinario de la menopausia, pero los resultados no han sido satisfactorios. Las isoflavonas ejercen un potencial efecto benéfico a nivel cognitivo, ya que incrementan la colin-acetiltransferasa y el factor neurotrófico derivado del cerebro en el hipocampo y corteza frontal. Aunque se ha visto que este efecto puede ser modificado por la edad, género, etnicidad, estado menopáusico y duración del tratamiento. Los efectos en el metabolismo óseo son interesantes debido a una disminución significativa del proceso de resorción ósea, especialmente si se asocia a terapia hormonal. Más aún, la aplicación tópica ha mostrado un buen efecto en la salud vaginal y mejoría de dispareunia. Finalmente, varios estudios han demostrado un efecto significativo sobre el perfil de lípidos y disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular.   Fuente: Roozbeh, N.; Kashef, R.; Ghazanfarpour, M.; Kargarfard, L.; Darvish, L.; Khadivzadeh, T.; Dizavandi, F.R.; Afiat, M. Overview of the Effect of Herbal Medicines and Isoflavones on the Treatment of Cognitive Function.  Menopausal Med.2018, 24, 113–118. De Franciscis P, Colacurci N, Riemma G, Conte A, Pittana E, Guida M, Schiattarella A. A Nutraceutical Approach to Menopausal Complaints. Medicina. 2019; 55(9):544.